miércoles, 8 de julio de 2009


Anoche, depués de un ir y venir entre calle y calle, pasé por la puerta de tu casa.
Quise subir para darte un beso...el beso, un beso que no fue entregado.
Lo cogí entre mis manos, lo envolví en papel de plata para que no perdiera su frescura. Con mucho cuidado para no romperlo lo metí el bolsillo trasero de mis tejanos y con las mismas bajé los cuatro pisos para perder de nuevo mis pasos entre las calles...

Hoy me he enterado que vivías en el sótano.

martes, 7 de julio de 2009






En la fiesta de mi vida,
le he dado a la muerte la dirección equivocada.